Quizás esta frase los transporte a la más tierna adolescencia, donde pronunciarla podría llegar a ser una especie de tremenda catástrofe. "Tengo un atraso" era la sentencia de pasarse días enteros en cadena nacional de oración para que sucediese el tan esperado milagro. Y en la adolescencia, el milagro sucedía: que un poco de nervios, que cuentas mal sacadas, que el mes tiene 28 y no 30, que tiene 31 y no 28 y así todo se iba acomodando.
Ahora, pronunciada en mi contexto oficineril "Tengo un atraso" da para el suicidio en cadena.
Como decirlo, "Tengo un atraso" "Tengo un retraso" "Estoy atrasado" "Estoy retrasado" "Estoy retardado"?
Como decirlo, "Tengo un atraso" "Tengo un retraso" "Estoy atrasado" "Estoy retrasado" "Estoy retardado"?
Ahora bien, me hago la siguiente pregunta: ¿Cuándo me voy de la oficina, los papeles se enfiestan en una orgía sin freno y a la mañana temprano como si hubiese plantado los "Sea Monkeys" -ese polvito para poner en la pecera muy ochentoso que a las pocas horas daba unas especies de renacuajos grupales- aparecen más y más papelitos que los acompañan?
¿Les pasa a mis colegas de encontrarse tras montículos de papeles que crecen independientemente de que uno trabaje 8, 15 o las 24 horas (como los maxikioscos y las playas de estacionamiento del Centro)?
Siento que hay un ser Superior -en este caso oficineril este ser superior no es tan magnánimo y comprensible como EL ser Superior al que podemos referirnos en otro ámbito-, llamémosle AFIP, llamémosle ARBA, que me tiene como el burro y la zanahoria.
Creo que si trabajo duro esta semana, para el viernes tengo todo al dìa.
El jueves via ERREPAR, via mail, via FACEBOOK, o sencillamente por escuchar las conversaciones mientras espero en una Agencia de la AFIP o estoy en el Consejo Profesional, o porque tuve la mala idea de prender la radio en el auto: me entero que para la semana que viene ya me tienen preparado otro divertimento. Otro vencimiento. Otra cosita nueva para que el contador independiente no se nos muera de aburrimiento.
¿Y quién dijo que estoy aburrido?
Directamente proporcional a la pila de papeles que se va acumulando en el escritorio, tengo decenas de libros que tengo ganas de leer y no me alcanza el tiempo, pelis que empiezo y no termino porque después de hoooooras de trabajo en la oficina me quedo como una morsa roncando en el sofá con la televisión que al mejor estilo Poltergeist manda señales catódicas intermitentes con ruido a lluvia porque la película terminó hace tres horas. Tendría ganas de no hacer nada una tarde cualquiera, tomarme un cafecito con este sol de otoño tan lindo mientras leo algo divertido, tener un ratito libre (no digo toooooooooooda la tarde) para hacer algo que tenga ganas.
Todas las profesiones tendrán cosas pendientes? Todos sufrirán este pequeño flagelo oficineril en otros ámbitos? Hay profesiones como médicos -en todas las especialidades-, psicólogos, maestras jardineras... con las que no me imagino "el trabajo atrasado".
Y seguramente habrá quien piense "Y bueno, ya te tomaste el ratito para escribir en el blog, dejate de dar vueltas y segui trabajando". Le hago caso, porque los papeles siguen pululando por doquier.
Todas las profesiones tendrán cosas pendientes? Todos sufrirán este pequeño flagelo oficineril en otros ámbitos? Hay profesiones como médicos -en todas las especialidades-, psicólogos, maestras jardineras... con las que no me imagino "el trabajo atrasado".
Y seguramente habrá quien piense "Y bueno, ya te tomaste el ratito para escribir en el blog, dejate de dar vueltas y segui trabajando". Le hago caso, porque los papeles siguen pululando por doquier.












