domingo, 29 de noviembre de 2009

Hablando con el Sr. Binario.... si, el de Sistemas

Hoy tuve una tarde entretenidísima tratando de cerrar el Balance de un cliente. Llego al lugar, lluvia torrencial mediante, para terminar de verificar algunos saldos. Saco mis papeles de trabajo impresos por el sistema hace un mes y comienzo a puntear los famosos saldos de las cuenta.

Mucha, grande, importante y visualmente notoria fue mi sorpresa cuando los números que tenía en ese listado, diferían completamente de lo que mostraba la pantalla -obviamente, demás está decirlo, pantalla correspondiente al  mismo sistema-. Nada que ver. Del verbo "nadaquever".

Pantalla va, pantalla viene, abriendo y cerrando ventanitas (...otra que "la ventanita del amor se me cerró") abordamos al programa con la ayuda de los administrativos, en diferentes direcciones, pero no hubo forma de hacer que pantalla con listado coincidiesen.

Decido finalmente  llamar por teléfono a S.S. (Sr. Sistemas). Le explico todo con el mayor lujo de detalle posible y mi cabeza comenzó a poblarse de innumerables signos de pregunta y otros de exclamación:
- S.S. me atendió como si lo estuviese llamando desde Albania y le estuviese hablando en dialecto originario del lugar.
- hubo mucho silencio en la conversación: nunca supe con exactitud si S.S. me estaba escuchando atentamente o si simplemente estaba como loco haciendo Sudokus a toda velocidad o tratando de fijar algún record en esos jueguitos de mover joyitas de acá para allá. Yo no me doblegaba en la ardua tarea de comentarle mi "pequeño" inconveniente por más autismo que encontrara de su parte.
- cada tanto, pero muy cada tanto, S.S. emitía un "aja" o un "ejem" de acuerdo a como aleatoriamente los ubicara.

Decido hacer silencio. Hubo más silencio aún del otro lado de la línea por lo que retomo la conversación con el típico: "Hola?! Hola?!".
"Si, si, te estoy escuchando" - responde. Bueno, te estoy escuchando es un decir, no?, una sutileza llena de ironía.

Solución: "en remoto" no se puede resolver. Porque el loop del scroll del nido del forum del nosecuanto no se lo permite (momento en el que hay dos alternativas o "apagá y reiniciá todo nuevamente" que no se aplica en este caso o bien inundarme con palabras técnicas donde da lo mismo que me diga lo que leyó en la última actualización de la revista internacional de mayor prestigio o lo que balbuceó su sobrina la noche anterior... me da igual). Lo tiene que ver en persona -agnóstico resultó S.S. - por lo tanto...
Adivinaron! Verá de que se trata en una próxima visita. Mira vos........!

Partí, cabizbajo, con mis papelitos en mano, incoherentes totales con la pantalla malvada que me brindaba nuevos dígitos e importes. Juro que ese listado es de ese mismo sistema, aporto pruebas y testigos, pero las manos mágicas de la informática nuevamente me jugaron la mala pasada.
Y S.S., pancho tranquilo, en algún momento y en persona, verá de qué se trata.
Mientras tanto, puNteando espero...


martes, 17 de noviembre de 2009

Medidas que dejan huella...

A partir de enero, los nuevos contribuyentes serán fotografiados y deberán dejar sus huellas digitales como requisito para inscribirse ante la AFIP. Para los ya inscriptos habrá un programa de reempadronamiento.

Y el día amaneció nomás, con esta confirmación. Una amiga -previniéndome de la catarata de consultas- me envió un mail comunicándome esta feliz noticia.
Como no tengo/tenemos nada que hacer, los diversos Organismos inventan nuevos métodos que entiendo que van a mejorar la seguridad y la veracidad de los datos en los trámites que se realicen. Pero permítanme esbozar una amplia, amplísima sonrisa.



Porque si esto lo implementasen de ahora en adelante, para los nuevos trámites, vaya y pase. Entonces, como si ya no fuese suficientemente dificil hacer un trámite de inscripción en la AFIP, al remolino de papeles, fotocopias, constancias de domicilio, documentos en original y duplicado y tantos otros menesteres, se suman ahora la diabólica parejita de "te sacamos una FOTO" y "te tomamos la HUELLA DACTILAR". ¡Un poema, flor de Combo! (...otra que la cajita feliz!)

Pero no conforme con ello, también implementarán un reempadronamiento de contribuyentes. Palabra que evidentemente los hace vibrar de felicidad.
Porque cada tanto, ahí van en dulce tropel montones de contribuyentes a volver a decir una vez más que son quienes ya eran, que viven donde ya vivían y que se dedican a la misma actividad que vienen desarrollando hace ya veinte años. Pero primero cambiaron los formularios, después las categorías, después el sistema informatizado, que la clave fiscal, que la página web. Siempre hay un buen motivo para empadronar y reempadronar. Y volver a reempadronarse al inifinito y más allá.

Ahora si: peinate que salis en la foto! ¡Mamma mia! De sólo pensarlo ya me estoy doblando de risa.
No sé cómo se llevará a cabo, sólo ya me rio a caracajadas y por adelantado, de pensar a las empleadas tan gentiles que abundan en las Agencias pidiendo que sonrías para la foto digital. "A ver señor, póngase de cuarto perfil derecho, más abajo que la camarita web no me lo toma señorrrrrr. Ahora no respire, no se ría y diga Whisky!"
Y eso si, querido contribuyente, no te hagas la estética, no te tiñas, no te quedes pelado, no engordes ni adelgaces ni envejezcas ni cambies el look, porque eso será motivo más que suficiente para que no te sellen más ningún trámite. N-i-n-g-u-n-o.

Ni que hablar cuando un universo indeterminadamente inmenso de contribuyentes tenga que ir mojando uno tras otro la yema de sus dedos en esas almohadillas pringosas donde después quedás todo manchado indefectiblamente, por 72 horas hábiles administrativas. Quizás, al igual que cuando sacás el documento, te den ese jabón verde moco y ahí es cuando, sin dudas, recordarás aquel refrán que reza: "es peor el remedio que la enfermedad". Quedás sucio de tinta y gomoso con ese jabón. Ambos no salen con nada.

Recuerden, atentos!, que ahora uno de los requisitos para ir hacer el trámite de inscripción va a ser estar bien bañadito, perfumado y prolijito que te sacan la foto.
Mira el pajarito!

martes, 10 de noviembre de 2009

Finoli, Finoli

Los amigos del sitio web de la AFIP siempre me dan material para mi escritura. Finalmente, y aunque no quiera o me niegue, les voy a tener que agradecer.
Les pido, por un minuto que se zambullan en la imagen de los inspectores que relevan a los obreros de la industria de la construcción.


Ya me causó gracia el tema del CASCO AMARILLO. Ya sé que es obligatorio, pero si vas a relevar a los obreros "de dorapa" y fuera de la obra, el casco me parece innecesario, pero bueno... lo obligatorio es obligatorio.

Pero mi intención no era marcar el tema del casco que es solamente un minimísimo detalle sino que lo mío apuntaba a la segunda inspectora a la izquierda que está mordiendo el lápiz tan finamente, pero tan finamente, que llamó mi atención.

Esa sutileza inmediatamente me retrotrajo a algunos momentos en los que tuve que lidiar con esos inspectores que como le dieron un poquito de poder, salen con todo el alma de barrio, y la mancha de tuco y pesto en el cerebro a relevar contribuyentes con una onda "Salvese quien pueda que acá llegué yo!!".
Porque ahora que tienen sus cinco minutos de poder, agarrate! porque vienen en tropilla... y arrasando con todo.
Algunos de ellos creen que porque le dieron un par de formularios con el membrete de la AFIP ya son personalidades importantes. Dignas del mayor de los respetos.

Sin embargo, la foto no miente, y algunos muestran la hilacha, mordiendo el lápiz de costado y comiéndose las "s".

lunes, 2 de noviembre de 2009

Buscando petróleo...

"Querida, mi amor, mi cielo, mi reina .... son sencillamente fotocopias!" dan ganas de decirle "A ver, contame, princesita del sello fechador: ¿Qué quisieras encontrar en el anverso/reverso de una mísera fotocopia?"

Y si, evidentemente, su listado de deseos incumplidos debe ser amplio, por no decir enorme. Extensísimo. La chica de la AFIP seguramente cree que al dorso de la fotocopia del DNI de mi cliente, o de la escritura traslativa de dominio, va a encontrar una raspadita donde el posible premio consiste en: una semana en un All Inclusive caribeño, una noche en hotel ***** con su Príncipe Azul, un 2 x 1 para los Hoyt's cinemas 3 D, y sigue la lista....

La velocidad y la destreza para revolver me hace temer que los papeles lleguen a punto nieve en cualquier instante.

Revuelve que te revuelve -y menos mal que las fotocopias no son tridimensionales y sólo tienen frente y dorso- mientras los minutos pasan. No, no hay petróleo, ni aparentemente quiere encontrar el eslabón perdido, ni un viaje soñado al Lejano Oriente. Quiere encontrar un ERROR !!!!!!!! Cueste lo que cueste !!!!!

En el más lujurioso de sus mecanismos inconcientes, ella anhela encontrar que falte algo por más mínimo e imperceptible que sea. Pues entonces quedará para mí, la ardua tarea de salir a buscar "la aguja en el pajar" que ella dulcemente solicita como si fuese una pavada.
Sólo quiere librarse de mi (y bonus-track también de mi cliente) para llegar a su máximo objetivo: librarse de tener que hacer su trabajo.

Si yo logro sortear sus sucias "trampas" cual correcaminos al coyote: el papel sellado, le quedará estampado sobre su escritorio y parte del tiempo que dedica a chatear con las amigas, a mojar la medialuna en su café con leche y a mirar el catálogo de venta directa de ollas, sartenes, cosméticos o lencería erótica, lo va a tener que dedicar, lisa y llanamente, a TRABAJAR.

Y andá nomás chiquitina, a tu mundo de pilones de papeles que vos misma pedís a mansalva -agarrada como garrapata a la última resolución en vigencia-, para después tenerlos tirados por cualquier lado armando rascacielos de expedientes sin resolver, montañanas blancas irregulares que debés confundirte con Chapelco o Las Leñas.

Algunas veces mi espíritu aventurero logra doblegar al de la empleada en cuestión. En cambio, otras tantas, me iré cantando bajito por las escaleritas de la AFIP, de capa caída, con ansia de revancha, con sed de justicia.
Volveré y seré .... seré tu pesadilla hasta que me lo selles!