domingo, 14 de febrero de 2010

Reeditando posts: Se te cortó internet? Andá a trabajar al locutorio....

Se corta internet en la oficina... y parece mentira pero ahora sin internet uno siente como si no se pudiese hacer absolutamente nada. Uno mira fijo a la computadora como hechizándola para ver si con el poder de la mente y de la imperiosa necesidad,  la conexión vuelve, pero pasado un tiempo... mejor recurrir al locutorio. 

Mi objetivo?: era sencillamente responder, al menos, a los mails del día, uno de los nuevos trabajos que nos encomienda la comunicación moderna. Me dispongo a abrir el correo, pero cuando quise contestar, el esfuerzo para coordinar una respuesta coherente, fue sobrehumano. Les cuento porqué.

Una señora, a viva voz, en una cabina cercana (con cero acústica, por cierto...) le cuenta a su amiga sus avatares sexuales con un tal Quique que la visita esporádicamente, con descripciones vívidas de los encuentros, que fueron inquietantemente más interesantes que los mails a responder.


Superpuesto, y a los pocos minutos, otra señora le pide a alguien que comiencen a orar juntos al Señor (que no es el mismo señor que el de la otra conversación, por cierto) porque el hijo necesita conseguir lugar en una pensión en Flores.

El cocktail fatal se completa con una tercer señora que quiere llamar al exterior e insiste e insiste e insiste con que el chico que atiende el locutorio le consiga el codigo de Area de una ciudad completamente desconocida, que parece salida del "Donde ubico a este país?" del Feliz Domingo de antaño.

Finalmente, entran dos chicos que piden máquinas para jugar en red. Se calzan los auriculares. "Qué suerte" pienso "no va a haber ruido!". Equivocado!: se gritan de una máquina a otra: catarata de comentarios, risas adolescentes y un rosario de insultos innovadores que hasta el propio Enrique Pinti debe desconocer y los que sin duda lo ruborizarían un poco.

Pregunta: el muchacho que atiende no les puede dar máquinas cercanas a fin de que no se griten a cinco máquinas de distancia?
Pobre, hace lo que puede. Igualmente, él está como en un Nirvana, mascando chicle mientras te da la cabina, máquina para internet, pasa un fax, atiende el kiosco, te destapa la bebida chiquita de vidrio, hace la carga virtual a celulares, graba archivos en CD, se fija que salga bien la impresión: un verdadero pulpo multifunción enfrascado en su mundo MP3.

Respondo (como puedo) los cuatro o cinco mails que me parecen más urgentes, entro diez segundos a la página de AFIP por una averiguación importante e imprimo a toda velocidad dos boletillas en Arbanet.
Cuando salgo a la calle, es como una ola de serenidad y paz oriental que me invade. Hay bocinazos lejanos... pero nada es comparable a la contaminación auditiva que me penetró el cerebro durante ese ratito que pasé en las entrañas de un locutorio de barrio: definitivamente, un mundo de sensaciones.

6 comentarios:

Paula dijo...

Por favorrrr, te entiendo!!!
Me pasó, y era fatal!!!
Los pibes jugando al Counter, gritándose "te maté", y el otro, "no bol..., guarda..., fijate, mirá..."
Ahí supe que ese juego era una masacre, jajajaa!!
Es real, una vez que salís de ahí, los ruidos más molestos (hasta los de una manifestación) son canciones de cunas!!

Un beso!!!!

Vir dijo...

hola marcelo!
que buen post, me sacaste la primer sonrisa del día
parece un capítulo de la dimensión desconocida
beso

Marcelo Cafferata dijo...

Gracias Paula! Gracias Vir! Si les pude sacar una sonrisa: objetivo cumplido!

nadasepierde dijo...

mientras no se cruce la conversación de la sra. 1 en el texto de tus respuestas, o las plegarias en otro, va todo bien.... releiste bien lo que mandaste????

un beso

CPN. MONJO FERNANDO dijo...

Muy bueno Marcelo, el blog entero está muy bueno, me reí en todos los post.

Empiezo a seguirte desde ahora.

Un abrazo.

Daniel Spinosa dijo...

Yo vi una de las mas insolitas en un lugar de estos..un tipo, que al mejor estilo Juan Topo, pidio una cabina para hablar por telefono, abrio la puerta y se mando, lastima que la puerta era donde estaban las latas de gaseosa, jajja.
Volviendo al post, hay otra situacion que se da siempre en este tipo de lugares y tiene que ver con la impresion.....nunca esta configurado lo que vamos a imprimir con la impresora predeterminada, y el chino de turno (por que por lo menos en mi barrio, el cyber es de un chino)no tiene la mas palida idea como se configura la impresora.
Esto trae como consecuencia, que la primera impresion siempre sale mal y hay que pagarla, con lo cual el costo trepa al doble...
Otro tema....por la proliferacion de las caidas de red y de los virus existentes en las maquinas de los cybers, siempre uno paga mas de los que realmente hizo, uno le dice al chino "se cayo la red", e invariablemente recibira como respuesta " no tiende, no tiende...", pero el reloj seguira corriendo.