viernes, 26 de febrero de 2010

Archirrrrrrivales?: "contadores vs. abogados" y la Liga de la Justicia

Diálogo I

- Quería comentarle que me dieron el cheque para cobrar por la ART
- Seguramente es "no a la orden" y cruzado (expliqué con la pedagogía que es mi caballito de batalla para que no se manden ninguna de las suyas...). Solamente lo va a poder depositar en una cuenta de la empresa, no puede endosarlo ni cobrarlo por ventanilla
- Si, por supuesto que lo sé, soy abogado

Diálogo II
Situación: pericia contable a uno de mis clientes por un juicio laboral.
La dueña de la empresa dice:
- Me dijo el abogado que vos tendrías que saber lo que hay que preparar para la pericia y encargarte de tenerlo, que es un tema contable, él no tiene nada que ver.
- No hay problema, me lo envió el perito por mail. Pero ÉL MISMO es el que propone en la defensa los puntos de pericia que el perito me pide. (!)
- Te repito que me dijo que él no tiene idea de esto, que es algo específicamente contable.

Convocado que fue a una reunión, el abogado negó tres veces Judas' style, que fuese de su incumbencia porque no sabía qué había que presentar. A los pocos días, en la oficina del perito pude ver el escrito firmado por este abogado de la empresa que seguramente o lo firmó sonámbulo o bajo los efectos de un cocktail de Alplax + Alopidol o en un momento de trance hipnótico en terapia de vidas pasadas. La firma, of course, era la suya....

Cuenta la leyenda que no se sabe en qué momento, contadores y abogados se pararon cada uno en una vereda diferente. Y parece que momentáneamente, no habrá forma de acortar las diferencias.

Somos como provenientes de distintos estratos.
Ellos tienen más clase, son doctores aún sin haber hecho el doctorado: nos miran con una ceja fruncida hacia arriba con una cierto aire de superioridad, ello sí manejan asuntos importantes.

Van a ver un expediente a Tribunales con un ambo Dior que yo me lo pondría sólo para un casamiento (... y de esos casamientos a todo lujo) y entonces si vamos juntos parecemos los de maestranza a su lado. Ellas, adoradoras del Santo Tailleur y de la inmolación en zapatos de taco aguja, van con un nivel de superproducción  sin importar el destino. Allá van con su maletin de cuero y su prestancia aún después de haber viajado hora y media para una audiencia en el Ministerio de Trabajo de La Matanza.

Los hay hiper formales, señoriales cual Lord inglés, una raza dificilmente "encontrable" en la vereda de enfrente, la de los contadores.
Me inquietan los verborragicos. Cada vez que hablo con uno de ellos, lanzan artículos, Códigos, incisos, acápites, normas y leyes con la velocidad del rayo, todo mezclado como en una gran Moulinex leguleya, ametrallándome con toda esa información que siempre viene acompañada de la frase "para mayor abundamiento le comento...".
En estos casos siento que toda mi complejidad de pensamiento, comparada con los vericuetos de su habla, es la nada misma.
El letrado parlante intenta apabullarme por todos los caminos posibles... y lo logra siempre ante el primer intento.

"Por toda respuesta le digo" "es que tenemos que revertir la carga de la prueba" "el expediente no está en letra, está en despacho, está a la firma o está en Dictamen" "tenemos que presentarlo en las dos primeras" "el problema es que si esto se demora quedaría pospuesto por el tema de la feria" son algunos de los super hits del grupo. Ahí si que nosotros tenemos los nuestros y bien creativos que son...

Si no la ganan, la empatan.. y estiman que todos esos numeritos que hacemos, invirtiendo horas en llenar planillas con filas y columnas, carecerían totalmente de valor si no hay un escrito que acompañe a todos esos datos numéricos a granel, firmado por un abogado.
Recién ahí es cuando esa parva de cuentas empieza a cobrar sentido, bajo la noble firma de un letrado patrocinante.

Más allá de los mitos y leyendas, de las "picas" y las rivalidades, una vez que los archirivales nos sacamos la capa, el brazalete, la espada poderosa y el traje de superhéroe nos tomamos un cafecito juntos en la esquina del Juzgado y charlando .....  arreglamos el mundo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Sacudite la arena... y ponete a laburar que se terminó el verano!

Sigue lloviendo, parece que fuera pleno invierno pero sin embargo estamos todavía en la última semana de Febrero.  
Nublado y gris al mejor estilo londinense, calles inundadas que nos transportan a un paisaje digno de Venecia. Con los arreglos tan atinados en medio de las principales avenidas, los embotellamientos me hacen sentir más en Nueva York que acá en Buenos Aires.

Logro encontrar un taxi para poder llegar a pleno Centro con varios trámites por hacer. El Sr. Tachero está en llamas. Frena, acelera, frena, bocinazo entre frenada y acelerada ... todo esto condimentado con una rumia incesante de frases incomprensibles.

A los pocos metros, llega la frase reveladora. Me mira por el espejo retrovisor y con voz aguardentosa de haberse fumado a esa hora de la mañana por lo menos medio paquete de Particulares, escupe:
"Están todos otra vez en Buenos Aires, esto ya volvió a ser un infierno"

Nada mejor que su sabiduría popular para indicar el cambio de estación.
Me pasé un fin de semana armando carpetas con separadores de materias, poniendo etiquetas en los cuadernos, pegándole papelitos a los lapices y marcadores con el nombre de mis hijos, quienes se encargarán de perderlos en un tiempo cuasi equivalente al que me llevó rotularlos.

Mochilas, cuadernos con forro papel araña listos para usar, etiquetas, abundante voligoma, papel glacé y brillantinas... témperas, block canson blanco y de colores y el infaltable tándem regla-compás-escuadra-transportador,  completan la extensa lista que envió el colegio en Diciembre, cuando uno pensaba que aún tenía todo el tiempo del mundo para comprar los útiles del próximo año escolar.
Parecía que faltaban por los menos tres cuarto de siglo... para qué apurarse?.

La Santrisima Trinidad, formada por los Bancos Nación-Provincia-Ciudad,  vuelve a habitarse de colas kilométricas y cualquier trámite que en pleno Enero se hacía en un ratito, ahora ya duplica o triplica, en el mejor de los casos, su tiempo de espera.

La ciudad, ostentosamente más melancólica que en Diciembre, vuelve muy lentamente a su ritmo habitual. Aunque cada uno se resista a pensar que se terminó el verano, que se terminó el descanso, que se terminaron las vacaciones... el cambio se percibe en el aire y es innegable.

El contestador automático activamente comienza a recibir más llamados y la oficina, que estaba como con quince microsegundos diarios de capacidad ociosa, vuelve al vértigo de siempre.

Y la frase del taxista me sigue girando en la cabeza a toda velocidad. Estamos todos otra vez en Buenos Aires, pero depende de cada uno de nosotros que este infierno tan temido, tenga sus ratitos de cielo, o al menos, podemos intentarlo hasta el próximo verano....

(obrará el milagro de que alguien de la AFIP, Rentas, IGJ, Bancos y estos Organismos torturantes lea este post y se apiade de nosotros? No pierdo las esperanzas!)


miércoles, 17 de febrero de 2010

Si está mal... y, obvio, la culpa es tuya!


Lavarse las manos se ha transformado en un deporte nacional, cada uno en su area, equipo de trabajo o aledaños, sufrirá en mayor o menor grado el tema del post, que obviamente, no quedaría circunscripto al mundillo impositivo - contable. Aquí van algunas frases célebres que alimentaron la escritura:

"Me tendrías que haber avisado antes" (esperando que me transforme en un combo Horangel + Aschira + Ludovica Squirru haciendo predicciones sobre sus temas impositivos)
"Si yo sabia que era tan peligroso no te hubiese dicho que lo hicieramos de esa manera" (Hacete carrrrrgo! Vos mas que yo sabías que es peligroso/riesgoso/truchoso/complicadoso... no nos hagamos los ingenuos!)
"Lo que pasa que el escribano me dijo que vos me tendrias que haber avisado" (Y porque no te avisó él que fue quien cobró la abultada factura de honorarios....? pregunto... eh?)
"La señora de Rentas me dijo bien clarito: Eso se lo tiene que resolver su contador...." (y obvio, no se va a poner a trabajar ella si hay alguien a quien endilgarle cualquier cosa vinculada con el sagrado verbo: trabajar. La señora de Rentas: gran estandarte nacional!)
"En la ART me dijeron que lo hablara con vos" (Y no sólo en la ART: en la escribanía, el arquitecto o el gestor que hace los planos para la habilitación, la descerebrada que lo atendió para afiliarse a la pileta del Sindicato, el que les quiere vender un nuevo servicio en el Banco, la veterinaria que castró a la gatita, el que le vino a instalar el Split que se compró de oferta en 12 cuotas.... todos irremediablemente lo envían en vuelo rasante a hablarlo con el Contador... Ay, me siento tan útil, tan imprescindible con toda esta casuística....!)

De todos modos, el experto en "endose su problema al otro" es un cliente mio, el Arq. A.J., constructor con el siguiente modus operandi del cual, no zafa nadie y por supuesto, yo no voy a ser la excepción.

Se arma un proyecto. Ejemplo: edificio de cinco pisos, digamos.
Hacemos los costos, el recupero, a cuánto se venden los departamentos, los impuestos que va a haber que pagar, retenciones, jornales, metros cuadrados y todos esos cálculos milenarios que llevan su tiempo.
Y obviamente son de esos cálculos que cambias un dato y hay que hacer todo de nuevo.
Si, ya se, está la santísima trinidad de mi lado: calculadora - computadora - planilla de Excel. Pero de todos modos hay que volver a plantear el esquema y por más que llenes el Excel de formulitas no es cuestion hablarle a la planilla, tirarle la idea y que ella recalcule todo. Se entiende, no?

Inexorablemente, hay por los menos entre cinco y doce cambios, siempre. Y cuando digo siempre... es siempre, en todos los edificios.
Que fulano paga menos el departamento, que se hizo un boleto, que se anuló el boleto que se hizo la semana pasada, el típico "Ups! creo que de olvidaron de decirle que hace dos meses firmamos otro boletito...", fíjese cómo quedaría planteado en Euros, a ver dígame mejor cómo queda en dólares.

Harrrrrrrrrrrrrrrrto de recalcular quinientas veces lo mismo del derecho y del revés hasta que el resultados de los cálculos fuesen de su agrado (es irremediablemente culpa mía si el resultado no coincide con lo esperado) y que flotara en el ambiente la frase "Y! pssss! para eso ud. es nuestro contador!", finalmente  le hice el planteo al Arq.

Y sus palabras fueron un bálsamo iluminador. Primero, porque me lo dijo con un dejo de "al final, le tengo que explicar todo, pobre" -cuasi paternal- y luego porque fue una master class de como revolearle la culpa siempre al otro. 

"Creo que lo que ud. no entiende, contador, es que éste es un negocio dinámico, que cambia todo el tiempo... y hay que saber acompañar los cambios y las oportunidades"

Genial! En vez de decir, somos unos gatafloros que cambiamos las reglas del juego todo el tiempo a conveniencia, mejor la culpa es del negocio que es dinámico (muta solito) y sobre todo mía que soy tan nerd que no entiendo nada de las verdades de la vida y me quedo con la tabla en mano sin saber surfear la ola del cambio y las oportunidades.

Y a esto venia el tema del post.... que poco nos hacemos cargo, que poco sabemos pedir ayuda y que poco decimos "me confundi, podemos hacerlo de nuevo?" en vez de andar repartiendo culpas, blandiendo verdades y pisando cabezas. He dicho !!

Esto va a terminar en desastre... y no tenés a quien culpar más que a vos mismo

domingo, 14 de febrero de 2010

Reeditando posts: Se te cortó internet? Andá a trabajar al locutorio....

Se corta internet en la oficina... y parece mentira pero ahora sin internet uno siente como si no se pudiese hacer absolutamente nada. Uno mira fijo a la computadora como hechizándola para ver si con el poder de la mente y de la imperiosa necesidad,  la conexión vuelve, pero pasado un tiempo... mejor recurrir al locutorio. 

Mi objetivo?: era sencillamente responder, al menos, a los mails del día, uno de los nuevos trabajos que nos encomienda la comunicación moderna. Me dispongo a abrir el correo, pero cuando quise contestar, el esfuerzo para coordinar una respuesta coherente, fue sobrehumano. Les cuento porqué.

Una señora, a viva voz, en una cabina cercana (con cero acústica, por cierto...) le cuenta a su amiga sus avatares sexuales con un tal Quique que la visita esporádicamente, con descripciones vívidas de los encuentros, que fueron inquietantemente más interesantes que los mails a responder.


Superpuesto, y a los pocos minutos, otra señora le pide a alguien que comiencen a orar juntos al Señor (que no es el mismo señor que el de la otra conversación, por cierto) porque el hijo necesita conseguir lugar en una pensión en Flores.

El cocktail fatal se completa con una tercer señora que quiere llamar al exterior e insiste e insiste e insiste con que el chico que atiende el locutorio le consiga el codigo de Area de una ciudad completamente desconocida, que parece salida del "Donde ubico a este país?" del Feliz Domingo de antaño.

Finalmente, entran dos chicos que piden máquinas para jugar en red. Se calzan los auriculares. "Qué suerte" pienso "no va a haber ruido!". Equivocado!: se gritan de una máquina a otra: catarata de comentarios, risas adolescentes y un rosario de insultos innovadores que hasta el propio Enrique Pinti debe desconocer y los que sin duda lo ruborizarían un poco.

Pregunta: el muchacho que atiende no les puede dar máquinas cercanas a fin de que no se griten a cinco máquinas de distancia?
Pobre, hace lo que puede. Igualmente, él está como en un Nirvana, mascando chicle mientras te da la cabina, máquina para internet, pasa un fax, atiende el kiosco, te destapa la bebida chiquita de vidrio, hace la carga virtual a celulares, graba archivos en CD, se fija que salga bien la impresión: un verdadero pulpo multifunción enfrascado en su mundo MP3.

Respondo (como puedo) los cuatro o cinco mails que me parecen más urgentes, entro diez segundos a la página de AFIP por una averiguación importante e imprimo a toda velocidad dos boletillas en Arbanet.
Cuando salgo a la calle, es como una ola de serenidad y paz oriental que me invade. Hay bocinazos lejanos... pero nada es comparable a la contaminación auditiva que me penetró el cerebro durante ese ratito que pasé en las entrañas de un locutorio de barrio: definitivamente, un mundo de sensaciones.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Ico Caballito

Esto me pasó hoy, trabajando en uno de mis clientes. Apenas llego a la mañana me comunican que hay que tratar por todos los medios de encontrar una documentación que pidió el Síndico de una verificación de un crédito. Parece importante, parece urgente, parece necesario que suspenda cualquier cosa y me ponga a trabajar en eso.

Cuando viene la Srta. €, dueña de la empresa, me dice que está realmente preocupada por este tema. Llamo al Sindico, le prometo que le confeccionamos unos listados y que buscamos una documentación respaldatoria que estaba necesitando
.
Se presenta el primer problema cuando trato de bajar los listados: están disponibles en una maquina vieja, desenchufada y librada a la buena de Dios semi-revoleada en un escritorio cercano. Bajo riesgo de quedar pegado porque la zapatilla, como toda zapatilla, tiene enchufada setecientas cosas en delicado equilibrio, desenchufo la PC nueva, enchufo la vieja junto con todo el cablerío correspondiente, le doy aceptar a los dieciocho programas y plug-in que el sistema te indica y finalmente accedo al añejo programa Tango donde tengo los datos del 2006.
Como era de esperar un amable cartel me indica que no se pudo acceder al archivo "nosecuanto.twg" o algo así. A esta altura se llame como se llame: estoy "in the oven/en el horno/au four".
Mientras estoy esperando al técnico auxiliador, se suscita la siguiente escena:
Entra la Srta. € a mi oficina a toda velocidad:

-"¡Por Dios! ¡Qué desgracia! "- se la veía un poco alterada, preocupada

- "Si!" - le contesto - "estaba haciendo lo de la verificacion y después de enchufar todo, el Tango se cuelga!"

- No!!!!!!!, No sabés lo que pasó...

- (...) 
silencio de radio de mi parte, "qué?, pasó algo más?"  pensé introspectivamente

- "La Señora, limpiando en la oficina de mi papá, se ve que tiró sin querer el caballo ÉSTE " (y me muestra un  caballo de madera en una mano y una pata de dicho equino en la otra)
"Un caballo que mi papá adora porque se lo regaló Mmmmmmmmm (con la velocidad que le imprime al relato no puedo distinguir quién se lo había obsequiado) y es todo tallado, una pieza ar-te-sa-nal".

Pequeño silencio como para tomar aire y envión y sigue...

- Seguramente mientras limpiaba lo tiró, y lo que más me molesta es que ni siquiera vienen y te avisan, lo dejan ahí y nadie se hace cargo .... Ahora... a mi papá, ¿qué le digo cuando vuelva de Mar del Plata? ¿Eh? ¿qué le digo?"

Quedé sin palabras.
Pero la respuesta podría haber sido: "Cuando vuelva de Mar del Plata, decile que te perdiste de verificar un crédito de casi treinta lucas porque estabas preocupada pegando la pata de la talla equina en madera con la Gotita, qué se yo!?"

domingo, 7 de febrero de 2010

Warner - Sony - Universal - AXN no nos hacen justicia: la vida del contador también tiene lo suyo...


Policías, psicólogos, médicos, abogados, detectives, profesores, científicos, investigadores, mentalistas... todos tienen su serie propia. ¿Y los contadores, qué?.  Ninguno de los de "Friends" es contador. En el avión de "Lost" pusieron de todos menos un contador. No nos tienen en cuenta ni para un miserable papelito de reparto.

Nos tienen encasillados en el paradigma del profesional aburrido, carente de creatividad, esquemático, gris, todo el día entre papeles -haciendo cuentitas y tildando planillas- y con la vida menos interesante del planeta.

El "Dr. House" analiza casos de esos que se ven uno en un millón, haciendo gala de su sarcasmo para resolver cosas que nadie resolvería. Le voy a revolear una Caducidad de un decreto 1384/01 que la Agencia 6 me reclama y que ni ellos saben cómo calcular porque no hay registros en el sistema de ese plan.
Te quisiera ver  a vos, estimadísimo "Dr. House" tratanto de lidiar con la empleada de una Agencia de la AFIP de un lado y el cliente del otro, que dice que no le devuelven el dinero del reintegro de exportaciones porque le salta un incumplimiento.

Tim Roth se hace el vivo en "Lie to me". Pero tratar de adivinar cuándo mienten los políticos o los jerarcas es un juego de niños. Te voy a pasar el caso del cliente que jura y rejura hace dos meses que la determinación de oficio que le hizo la AFIP está equivocada y que él nunca tuvo bienes por el valor que dicen. Y reunión tras reunión, le pregunto, le recontrarepregunto y les puedo asegurar que ni Tim Roth le haría pisar el palito.
Finalmente, descubro el error, sin que por eso en ni Sony ni Warner me escriban nada y la respuesta del cliente es "Ah... pero yo no sabía que lo que estaba a nombre de mi señora lo tengo que declarar yo.... Ud. me estaba preguntando por los bienes MIOS!". Sin palabras.

Jack Bauer en "24" corre que te corre más que Forest Gump, para salvar al presidente o al que le toque según la temporada.
Cualquiera de nosotros corre de AFIP a Rentas -y de Rentas de Provincia a Rentas de Capital- que tal boleta se paga en el Ciudad, que tal otra es de Pago Fácil, no! la boleta celestita es del Rapi Pago y la verde del Sindicato se paga solamente en la Sucursal Kamchatka del Banco Nación.
Y el reloj no se detiene, sigue corriendo minuto a minuto, y con la transpiración en alza y el corazón latiendo más que para la maratón de Nike; finalmente tres menos un minuto atravesamos el umbral del último Banco Provincia donde había que pagar lo de Arbanet que vence HOY!.
Si, ya lo se, Jack Bauer no lo hubiese logrado. Sin embargo, lo nuestro no les parece nada del otro mundo.

Una de las "Amas de Casa desesperadas" hace catering, la otra escribe libro para chicos cuando le sobra el tiempo, la otra hace gimnasia y hay una pobre que es la más sufrida porque es madre de cuatro adolescentes. Quisiera verlas a cualquiera de ellas, como tantas de mis colegas, que con una mano están cerrando las declaraciones juradas que como acaba de cambiar el aplicativo un día antes del vencimiento hay que reformularlas todas, con la otra haciendo la tarea con los chicos y mientras tanto revuelven los fideos para que no se peguen. Otra que desesperadas!

"CSI" no es "Crime Scene Investigation": es en realidad "Contadores Solos e Independientes". Los muchachos tratan de resolver enigmas forenses aplicando la más alta tecnología que permite detectar que medio micro segundo antes del crimen una mosca dejó sus patitas apoyadas en la mesada de la cocina.
Nosotros, sin toda esa tecnología a cuestas sino contando solamente con la página web de los organismos que se cuelga y se colapsa cada dos por tres y que tira errores completamente delirantes en el medio de nuestro trabajo, tenemos que llegar a deducciones tan precisas como la de la mosca.

En "Héroes" uno pinta y ve el futuro (mi cliente cuando cierro las declaraciones no solamente pretende que prevea el futuro sino que contabilice el pasado y estime todas las posibles consecuencias), hay otro que vuela (que no se cruce con algún colega un día de vencimiento o en la corrida bancaria que ya describí, porque le gana...), la otra por más que le peguen duro se reconstituye facilmente (igualito a cuando salimos de una inspección donde el inspector se ensañó hasta con la coma y los decimales: uno sale de ahí y tiene que seguir como si nada hubiese pasado, aguantándose los moretones que el inspector nos marcó en cada costilla), la otra desdobla sus personalidades (bueno, ni hablar contador-administrativo-psicólogo-consejero espiritual-adivino/futurista-economista-conciliador laboral  y sigue la lista...). Es decir un contador idependiente es como todos los "Hèroes" en uno...

Y si, sépanlo de una vez... porque no hay contadores en "LOST"? Porque el enigma de todos los que están tirados a la buena de Dios en la isla, es sencillamente que un contador independiente, cansado de aguantarlos, los metió a todos en un avión para poder tomarse un año sabático. Si!, el quid de la cuestión está resuelto.
A niguno de ellos se le ocurrió preguntar quién les prepara la declaracion de taxes, ahí se van a dar cuenta que son todos clientes de un mismo estudio contable y resuelto en enigma!.

Solo en una película la figura del contador aburrido, triste, apagado tras su escritorio y sometido por su jefa logra reinvidicarse.
James Mc. Avoy en "Wanted - Se Busca" deja su vida contable cuando se entera quién es su padre. Y despliega toda su capacidad, entra a "La Fraternidad" y hace doblar balas, maneja sables y atrapa objetos en las lanzaderas, se pelea con cinco o seis a la vez sin que le quede ni un rasguño y como si esto fuera poco, todo esto se sella con un beso de los labios de Angelia Jolie. "Idolo! Contador tenías que ser!"

jueves, 4 de febrero de 2010

Estás aburrido? Date una vuelta por tu sindicato amigo

Una cliente mía revolviendo su Gmail encontró un mail sobre las desventuras que habíamos pasado una tarde cuando fuimos juntos a firmar un acuerdo para cancelar en cuotas una deuda con el Sindicato y me dió ganas de compartirlo...

Todo comienza cuando un Agente Cobrador enviado por el mismísimo Sindicato se presentó en la empresa.  Un señor de unos cincuenta y tantos, para nosotros el Sr. A., con un dominio de la ley de contrato de trabajo extremadamente similar a mis conocimientos de ingeniería genética. Llenando planillas llenas de intrincados casilleritos, revoleaba azarosamente diferentes artículos de la Ley mientras se entretenía completando celdas a mano. Cuando uno quería corregirle algo, apelaba a los ardides del  Convenio Coletivo de Trabajo, un terreno en donde tenía apenas un poco más de solidez.

"Cafferata" me dijo, estrechándome en un abrazo amable, como ya haciéndome parte de su grupo íntimo "tenemos que cerrar la deuda, yo veo que esta gente tiene voluntad de pago así que yo tampoco voy a controlar todo, me entiende?"

Con su estilo verbal tan precario como devastador y con ese halo de falta de adicción al trabajo que lo caracterizaba, el Sr. A. tuvo, sin embargo, la perseverancia suficiente para pasar tantas veces como fuera necesario para cerrar ese bendito acuerdo.

Inolvidable día el de la firma del acuerdo. Estuvimos de acá para allá, paseando con mi cliente como por tres o cuatro oficinas, a la búsqueda del Santo Grial, de firma en firma, con un tiempo de espera "prudencial" en cada tramo. Una vez completado el derrotero inicial nos ganamos la posibilidad de acceder al Gran Compañero, al Secretario General de Sindicato, un tal Sr. F. cuya última firma se hizo esperar. ¡Y cómo!

Pero la fauna, en la espera, fue variopinta. Llegamos post-almuerzo y con todo lo que hubo que esperar saltimbanqueando de escritorio en escritorio, se nos hizo la hora del "Sindiqueit tea" donde cada integrante sacó a relucir de sus cajones la más amplia variedad de galletitas y confituras para acompañar el generoso tazón de café con leche o mate cocido, infaltable en las tardes sindicateriles. Además de comerse todas esas delicias y todas las "s" que les fue posible, no nos ofrecieron -faltaba massss- ni un vasito de agua para matizar la espera. 

Nosotros, en tanto, con el Expediente en mano, a la espera de la llegada del Mesías firmante.
Nos leimos toooooodos los cuadritos que adornaban la paquetísima sala de espera. Desde los lugares más recóditos del país, diversos compañeros agradecían, felicitaban, se enorgullecían y ensalsaban con sindicalista pasión las diversas generosidades de la Entidad. Y escoltados por el infaltable busto de Eva y del General fuimos capeando la espera con la lectura de las cartas y postales allí enmarcadas. 

Ultima parada pre-firma: lejos de ser la empleada "Mc. Sindicato del mes" trató como pudo de tipear cinco datos en un formulario ya diseñado, que debe haber visto mil veces en su vida laboral,  pero que ella descubría renglón a renglón, razonando con loca pasión, con qué habría que completar cada espacio en blanco.

A su lado, una émula de Thalia, la reina mexicana del pop latino, se meneaba sirviendo el mate a la amigas, todas ellas charlando del último capítulo de la novela, mientras la compañera tipeaba con dificultad letra a letra para el llenado del formulario.
La Thalia vernácula estaba toda vestida de celeste. Y cuando digo TODA, es TODA (bueno, no sé la ropa interior ya que no he tenido acceso): vestido, zapatos, aros y collares + pulseras todo engamado entre celeste y turquesa que la constituía en una verdadera vamp sindical. Una rara mixtura de Isabel Sarli a los 25 con Gladys la bomba tucumana y un dejo de Dolores Barreiro  en su andar felino en busca de un café bien cal"i"entito.
 
Conseguida la firma, mucho más tarde mi cliente juró soberanamente, sobre los Santos Evangelios y a la memoria del General,  nunca más pagar una boleta del sindicato fuera de término y menos aún dejar algún periodo impago. Tamaña sala de espera no era justo vivienciarla dos veces en la vida.
Le dejamos el legado y el inmenso placer, al resto de los contribuyentes.
 

lunes, 1 de febrero de 2010

¿Lo que mata es la humedad? ........ No, es la in-ge-nui-dad!



Si hay algo que me hermana con mis clientes es la alta dosis de ingenuidad con que solemos plantearnos el devenir cotidiano. En una forma tan pero tan naif, que hasta le daría escalofríos a la propia familia Ingalls.

De mi lado soy increíblemente ingenuo en esta situaciones:
- organizo la agenda del día: creo vivir en Suiza, con mecanismos de relojería donde todo funciona y me olvido por completo que los organismos locales se divierten cambiando arbitrariamente sus horarios de atención. Que por desinfección, que porque es verano, hay horario de invierno, paro y movilización, trabajo a reglamento, paro activo (?), semana de mudanza, semana de balance.... y siempre hay un motivo nuevo. Estimados, si tienen algun tiempito disponible, serían tan amables de atender al publico?

* Nota de color: Cuando uno rubrica un libro de sueldos: a la mañana reciben trámites y por la tarde los entregan... obvio que no existe esto de "ya que vine a hacer un trámite, me llevo el de la semana pasada... no ingenuo de mi alma, para retirar tenes que venir nuevamente, pero por la tarde...

- salir a hacer trámites sin protector solar: cuánta ingenuidad veraniega! post gripe porcina las colas se hacen a pleno rayo del sol porque no pueden entrar más de "nosecuantas" personas a la vez. Y uno observa que la medida alcanza hasta la cola del Banco donde los de la tercera edad quieren cobrar su jubilación: Eh! Sr. de Seguridad! Se le deshidrata el abuelo!

- Ingenuo.com.ar - Pida el turno para hacer su trámite por internet... ¡jajajajajaaja! Previo contrate la megabandaancha plus ultra, porque conseguir un turno por internet es casi equivalente a ganarse el Loto y el Quini juntos. ¡Uy, entré, lo logré! Ya tengo el turno ....... para dentro de 45 días !!!! Hábiles !!!

Si de clientes se trata, han demostrado poseer el mismo coeficiente de ingenuidad que yo, cuando:

- Medalla de Oro a la ingenuidad: "Ahora que aumentó la jubilacion de $ 35.- a $ 110.- en el Monotributo, con cuánto más me voy a jubilar?". Respuesta que baja con un hondazo a la triste realidad: "Con lo mismo, .... TODOS los monotributistas se jubilan exactamente con lo mismo"
La ruleta del azaroso destino quiso que aportaras en Argentina, mi adorable ingenuo y acá la jubilación desafía a las más intrincadas leyes de la naturaleza!.

- ¿No era all inclusive?:  El aporte de $ 70.- para la Obra Social del monotributo no incluye a toda la familia + la mascota.... es POR CADA UNO DEL GRUPO FAMILIAR. Por ende, tres hijos = $ 210.-, tres hijos + esposa = $ 280.-. ¿Se entiende?

- Ingenuidad retroactiva: Erase una vez.... el cliente tuvo un negocio, un microemprendimiento que lamentablemente no funcionó y cerró. Le reclaman una deuda antigua, con muuuuchos ceros de intereses. El cliente ingenuamente (se) pregunta: "¿Había que avisar que cerré el negocio?" o bien "Pero si fui en su momento a dar de baja el medidor en Edesur" Si, pero la AFIP no tiene los archivos interconectados ni con Telefónica, ni con Metrogas, ni con Edesur... "Ah, no?"

Y sigue la larrrrga lista con "Pero por no pagar ahora te dan de baja automáticamente?" "Bueno, pero la casa me la puedo haber comprado con los ahorros de toda mi vida... no es cierto?" "Y si mejor digo que la plata me la prestó mi abuela cuando recibió algo de Italia?" "¿Pero quién controla eso?, no hay que ser más papista que el Papa!" y tantas otras que darían para varios post del estilo.

Benditos todos nosotros, los ingenuos, porque nuestro será el reino de la desazón de la realidad...