domingo, 27 de diciembre de 2009

Trámites con los angelitos....

Nuevamente alguna de las páginas oficiales me sorprende a la búsqueda de alguna idea para desplegar la escritura. En este caso, la página de Rentas de la Ciudad.

"El viernes 18 de diciembre al mediodía se realizó en la AGIP el Concierto de Navidad, con la presencia de un coro de 90 niños de escuelas y parroquias de la ciudad que interpretaron villancicos y canciones referidas a las fiestas venideras.

La actividad,  recreó tanto a los contribuyentes que realizaban distintos trámites como al personal de la AGIP con alegría y emoción rescatando así el espíritu navideño propio de esta época del año."



No dudo que los contribuyentes se habrán alegrado enormemente al ver que, los empleados fueron corriendo a escuchar al coro, y dejaron en mitad de la jornada laboral, su sello fechador inmovilizado en el aire, como las balas de Matrix... pero disfrutaron a pata ancha de los autóctonos villancicos.

Volvieron entonces a sus puestos de trabajo inundados, imbuidos, plenos de esta emoción, estimulados por este espíritu de las fiestas e inmeditamente comenzaron a  empatizar en su trato con el contribuyente e incluso, ayudaron solidariamente a algunos de ellos a cerrar definitivamente algunos asuntos pendientes.

          ... le dieron un justo final, con un duro golpe de sello a la pila de papeles que el pobre contribuyente paseaba de escritorio en escritorio hacía ya unas cuantas semanas, terminando su baja de Ingresos Brutos de un negocio que había cerrado en el 2001...
          ... un familia se abrazó de la emoción de dar de baja a unas patentes reclamadas por un auto que les habían robado hace tres años... y finalmente ingresaron la denuncia de robo en el Sistema!
          ... una jubilada, alzada por el director del coro y cuatro angelitos más, logró finalmente -a riesgo de morir deshidratada en el intento, cruzando reiteradas veces las 9 de Julio a pleno rayo de sol, yendo y viniendo en la búsqueda de papeles requeridos para completar su presentación- la exención de ABL por ser jubilada/pensionada.

Retirados los angelitos cantores, todo volvió a la normalidad y el templo de Suipacha y Viamonte siguió su curso. Pero cuenta la leyenda que algunos de los empleados, quedaron tan pero tan capturados de este espíritu movilizador, que hicieron la firme promesa de sostener esta calidad de atención al contribuyente por mucho tiempo más.

Los que vivienciaron este mágico evento, algunos encendedor en mano, otros haciendo palmas, no hacen más que pedir bises a los angelitos: "Una más... y no jodemos más, una más... y no jodemos más"

1 comentario:

Verito dijo...

Me imagino ese momento, después de la presentación del coro: todos los empleados de la AFIP, con cara de beatitud, atendiendo con amor a los contribuyentes como ángeles fechadores... casi de Fellini!