jueves, 7 de enero de 2010

Cuellos de botella pret-à-sopporter

Inspirado en una tarde de absoluta revolución oficineril, despliego un catálogo de dulces momentos donde entiendo más que perfectamente lo que los tecnócratas han definido como "cuellos de botella". Delicias cotidianas....

-Suena el teléfono y suena el timbre al mismo tiempo: Uno se queda catatónico sin saber qué atender primero. Minuto bloqueo en el aire!

Mortal Kombo: Escena: estás en el baño. Suena el teléfono y como no atendés vuelven a llamar. Como no estás, dejan mensaje. Post-mensaje empieza a sonar el celuar. Todo en un lapso de minuto y medio. Insiste que te insiste: no puedo hacer todo a la vezzzz, dejadme ir al baño en pazzzzzzz !!!!

Rin- raje?: Timbre "Ya voy !!". Bajás a abrir la puerta del edificio. Un cliente trae un sobre. Subís. Te sentás en el escritorio, abrís documento de excel. Suena el timbre "Ya voy !!!". Una moto trae papeles del Banco. Bajás. Subís. Te sentas en el escritorio, "Qué estaba haciendo? Ah! el excel" Abrís el documento y al medio microsegundo: t-i-m-b-r-e-e-e!.
Hay dias que esta imágen triste se repite al infinito y más allá al mejor estilo Buzz Lightyear.


- Redoblando la apuesta: "Llamé a la oficina y daba ocupado" "Ay, mi chielllllo, adiviná quien estaba usando el teléfono?"... Adivinaste! tengo dos orejas, pero mi cerebro es de "mono", es decir, no-stereo. Puedo escuchar a uno a la vez. Soy contador: el cerebro no me da para más que eso...
- Redoblando la apuesta, el regreso: "Hola, te acabo de mandar un mail porque te queria preguntar algo sobre ...." A ver, hagamos multiple choice: elige tu propia aventura! o Teléfono? o Mail? o me querés pasar un mensajito de texto con la consulta?. Subraye sólo UNA respuesta correcta.

Cuello de botella modelo HP: HP no sólo es por el exabrupto sino que tanto el Sr. Hewlett como el Sr. Packard a veces se ponen de acuerdo. La impresora se queda sin toner. Cambio el toner. Al rato se traba el papel más chiquito que un cerebro humano normal pueda concebir. Entra impresora al desguasadero virtual con herramientas tan sofisticadas como una birome, un chuchillito, una varita casera que no es más que un clip desplegado... o "de como HP me dio divertimento para toda una tarrrrrrrde...."

 La abrochadora llama dos veces: O bien la abrochadora hace el gesto pero no abrocha y nos saluda recontraretrabado el pedacito de metal que puja por NO salir cueste lo que cueste; o bien directamente la abrochadora que se queda sin ganchitos. Oficina que se queda sin ganchitos. Cruzamos a la libreria y cartel que reza "cerrado por vacaciones". Caminamos cinco cuadras y ups! libreria sin ganchitos de ese tamaño standard. ¡Sin ganchitos en diez cuadras a la redonda!

y para cerrar estos pequeños ejemplos de las delicias cotidianas agradecemos enormemente a nuestro proveedor de internet que tiene semanas en que parece que entrenaron a los siete enanitos de Blancanieves juntos, subiendo y bajando palanquitas de on y off mientras el servicio de internet está un día entero en psicótica intermitencia.
Salud!

2 comentarios:

Verito dijo...

jaaaa! Buenísimo, Revoleando! Uno hace todo esto y con varias dosis de cafeína encima,además! Y después nos preguntan POR QUE LOS CONTADORES LLEGAMOS TAN ESTRESADOS A CASA... Por qué será? Porque la oficina NO ES nada parecido a un spa, como bien hemos leído en tu post! =)

El Oficinista Aburrido dijo...

Excelente, colega. En mi blog podrá encontrar algunos consejos para lcombatir a esos ganchitos de aborchadora que se empeñana en trabarse una y otra vez.
Saludos.