martes, 23 de junio de 2009

Llamado de Emergencia...

Llego a la oficina cerca de las 8 y media de la mañana. Y como es ritual, apreto el boton del contestador para escuchar los mensajes. Uno de ellos dice "Hola! te acabo de mandar un fax con una liquidación que necesito que revises (...)". Efectivamente un papel de Fax medio enrollado está ahi esperándome... Creo que no llegué a prender la computadora, segundo ritual del día, cuando sonó el celular.

- "Hola !!! "- grazna una voz conocida. Y sin posibilidad de que le contestara, agrega rapidamente "Te acabo de mandar un mail!"
- ..... . Tampoco llego a decir nada y ya me bombardea una nueva frase.
- tiene una liquidacion que me escaneó mi hijo, que necesito que me revises porque tengo alguien acá que me está esperando

Fax, mensaje en el contestador, scanner, mail. Y eso que estuvo respetuoso porque no mandó mensaje de texto diciendo "Podes llamarme por un tema urgente?". Si pudiera, supongo que se compraría un aparatito para enviarme una descarga eléctrica que me avise en ese preciso instante, que me anda buscando.

El sentido de la inmediatez en la resolución de conflictos urgentes, ajenos e importantísimos, se cierne nuevamente en el día de trabajo, no siendo todavía las nueve de la mañana.

Admiro a la gente que todavia cree en la magia!.
Se pensará que soy discípulo de Mary Poppins? Que chasqueo los dedos y las cosas se hacen solas? Que Merlin hace horas extras en mi oficina? Pensará que quizás en la UBA junto con el título me entregaron una varita mágica? No, es posible que crea que la mano invisible de Adam Smith que regulaba los mercados, también colabora conmigo en la oficina.
Seguramente así como Moisés o Charlton Heston levantaban los brazos y separaban las aguas, levanto los mios y me abro en un maremagnun de cosas que se autoresuelven a mi paso.


Aviso importante a tener en cuenta para el que recurra con estas urgencias de vida o muerte: si el decano de la UBA me hubiese dado la varita mágica o si por ventura hubiere algún ser cuasi mitológico que resolviera tan expeditivamente los deseos depositados en la oficina: lamento desilusionarlos, clientes mios: No pienso usarlo para esto. Y como sucede en la mayoría de los concursos "Segui participando.... !!!"

2 comentarios:

Adri dijo...

No tendrás la varita mágica, pero tenés los dones del gato con botassssssss!!!!!! Atte. Kata

Viviana dijo...

Me gustó. La lectura es muy entretenida y lo que contás es cierto. Vivimos apurados y perdimos la costumbre de "saber esperar", aunque sea un poquito.
Saludos.